AROMATERAPIA Y ENERGIA FEMENINA
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Autor :María Paz Vergara Romo
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Desde que conocí la Aromaterapia de forma más profunda y la hice parte de mi vida, me fui dando cuenta que los aceites esenciales son grandes compañeros en distintos procesos evolutivos, ya que además de sanar y armonizar con sus propiedades terapéuticas específicas, su alta vibración permite retomar el equilibrio emocional y energético cuando se necesita. La vida de las Mujeres se caracteriza por estar llena de cambios tanto físicos como emocionales de forma continua y esta fisiología tan similar al Ritmo de la Naturaleza, es lo que nos permite conectar íntimamente con la Aromaterapia.

Existe es un mito Lakota, llamado el “Camino de la Belleza”, que describe las etapas de vida de toda mujer, las cuales definen de forma muy certera los distintos procesos de crecimiento y como se manifiesta la Energía Femenina en ellos. Para complementar esto quise agregar el aceite esencial que creo, puede ser el mejor acompañante para cada etapa, con la finalidad de visualizar que la Aromaterapia puede ser parte de toda Mujer, en cualquier momento de su vida.

1. El camino de la hija:  Comprende desde el nacimiento hasta la aparición de la primera regla. Todavía es una niña, física y psíquicamente dependiente, mentalmente receptiva, que absorbe todo tipo de enseñanza, ejemplo o estímulo que se le presenta, y de esto depende la manera en que enfrentará distintas situaciones en su vida. Durante esta primera etapa, el aceite esencial de NARANJA DULCE, se convierte en el compañero de juegos y diversión, entregando frescura, alegría, ganas de reír, de estar, de sentir. Como una niña que vibra y disfruta el momento presente, porque es la forma que conoce de vivir la vida. Este aceite entrega poder vital, dulzura, inocencia y genera dicha en el corazón.

2. El camino de la mujer: Abarca los años en que se desarrolla la autoconfianza, aprendiendo a controlar su vida independiente de los adultos. Aprende a través de la experiencia personal, desarrolla sus propias respuestas emocionales y mentales y elige sus vínculos. Empieza a explorar su sexualidad y a construir su espiritualidad.  El aceite esencial de YLANG-YLANG, emana toda la energía que tiene su flor, embriagante por su belleza y aroma, acompaña esta etapa, permitiendo conectar con la fuerza y la energía femenina, lugar desde donde florece la máxima potencialidad. Entrega flexibilidad, permite romper con estructuras y patrones limitantes heredados. Entrega profundidad para crecer en las relaciones personales, conecta con la sensualidad y la sexualidad, y la búsqueda del gozo. Potencia la autoconfianza y la autoestima.

3. El camino de la madre: la mujer conoce la disciplina del sacrificio; cuerpo, tiempo, psique, conocimiento, vida social, condición económica, relaciones y valores son puestos al servicio de los niños. En esta etapa aprende a controlar completamente su mundo, intentando armonizar sus necesidades individuales con las demandas externas que constantemente caen sobre ella; alcanza así el poderoso equilibrio entre realidad interna y externa. Aroma dulce y acogedor, el aceite esencial de MANZANILLA recibe como los brazos de una madre. Permite soltar lo que ya no es útil para la vida que se desea vivir. Entrega la libertad para decidir y elegir estar de la mejor manera en el lugar donde desea estar. Permite llevar la vida con flexibilidad y movimiento. Aumenta la resistencia al cansancio y dolor físico. Conecta con la energía Yin y la energía de maternar.

4. El camino de la recogedora: Desarrolla poderes especiales de observación y discernimiento en el conocimiento de las estaciones, del clima, de la astronomía y de la curación, recolecta gran cantidad de plantas y de sustancias minerales para la cocina, la magia, la higiene y la cosmética.  Para ella “hacer medicina” es conocer al paciente, a su familia, su condición espiritual, mental, física, ambiental y social, y cómo combinar todo esto en el proceso de curación. En esta etapa es donde se requiere armonía para observar y contemplar, y así ejecutar sabiamente. El aceite esencial de GERANIO, aporta el equilibrio físico y emocional suficientes, permitiendo al cuerpo entrar en su ritmo natural, sintonizando con la brújula interna, para resonar con la Naturaleza. Entrega calma y sabiduría para tomar las mejores decisiones.

5. El camino de la ritualista: Es consciente del espíritu que hay tras la planta, roca o cristal usados en el tratamiento, a los cuales hay que dar las gracias por la ayuda que le están aportando. Está profundamente preocupada por la vida espiritual del planeta y es capaz de sacrificar su trabajo y su ego por el bien de la comunidad. El aceite esencial de SALVIA abre los canales energéticos y ayuda a conectar con la conciencia colectiva. Favorece la visión para conservar el mundo interno a través de los rituales sagrados. Conecta con la espiritualidad. Potencia la trascendencia y la renueva el espíritu.

6. El camino de la maestra: Aprendiendo, experimentando, alimentando y trabajando la mujer alcanza la edad en la cual se vuelve transmisora de sabiduría espiritual y social. Es compartiendo con los demás, las técnicas, las teorías y las experiencias que ha vivido, como llega a ser una maestra. Entra en la menopausia tan profunda y madura como la fruta, como la flora. Si ha seguido los caminos descritos anteriormente con armonía, entrará en el reino de lo sagrado como miembro de la comunidad cósmica, derecho que se ha ganado a través de su trabajo, sacrificio y devoción. El modo en que una anciana enfoque su habilidad y su sabiduría depende de la naturaleza del trabajo espiritual hacia el cual ha sido conducida. Gran parte de su enseñanza se transmite a través del ejemplo; ella es un modelo para las mujeres más jóvenes en el camino, y su presencia y esencia revitalizan y enriquecen la vida de su comunidad entera. En esta etapa del camino, en donde llega el momento de guiar a otros en base a la experiencia y sabiduría, el aceite esencial de JAZMIN aporta calma y seguridad, entrega serenidad por el camino recorrido, y la generosidad para compartir la sabiduría adquirida. Viene a recordar que se está en la etapa más plena para disfrutar de la energía femenina.

7. El camino de la sabia: Alcanzada la vejez, la mujer entra en el período de la maestría, habiendo desarrollado una verdadera sabiduría. El sentido del equilibrio que caracteriza al universo es ahora parte profunda de ella, así como el sentido del humor. Está en contacto directo con hechos naturales y sobrenaturales, siendo capaz de aceptar sus directrices. La esfera de su trabajo ha trascendido su ser personal y privado, su familia; su comunidad se extiende ahora hacia las estrellas. Es un ser sagrado: es completa. En esta maravillosa etapa es el aceite de ROSA DAMASCENA, el que acompaña, serena, entrega y enseña a entregar amor incondicional, conecta con lo divino y el amor espiritual. Entrega el canal para la meditación y el agradecimiento por el camino recorrido.

Los siete caminos proporcionan a la mujer la fuerza, la disciplina y la profunda conexión que necesita para canalizar el poder espiritual sin causar daño a sí misma ni a los demás. Le ayudan a desarrollar humildad, orden, respeto dignidad y el sentido de cuidar a toda criatura, dándole una profunda comprensión de sí misma en los aspectos interiores y exteriores. Sin duda existen otras formas de autorrealización, pero este ritual acompañado de los aceites esenciales, nos recuerda que la vida está para vivir y no sobrevivir, aprovechar cada instancia para aprender y agradecer el estar aquí.

María Paz Vergara

Matrona – Aromaterapeuta clínica

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