Estrés y Aromaterapia
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Autor :María Paz Vergara Romo
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Actualmente la palabra “estrés” la escuchamos constantemente, es parte de la vida que llevamos y en muchos casos hasta la hemos llegado a normalizar.

En el caso de las Mujeres, estar sometidas a niveles de Estrés y Ansiedad sostenidos, pueden alterar en muchos casos los ciclos reproductivos, generando alteraciones del Ciclo Menstrual, como Menstruaciones Irregulares y en muchos casos también ausencia de Menstruación, lo que se denomina Amenorrea.

 También existe la posibilidad de que la Ovulación se vea afectada, por lo que entramos en ciclos anovulatorios, lo que se relaciona con la dificultad para poder lograr un embarazo.

La principal causa son alteraciones a nivel hipotalámico. En una situación normal, el hipotálamo de las mujeres libera de forma intermitente una hormona que se conoce como GnRH, cuya función es liberar gonadotrofinas y que estimula la hipófisis. Cuando esta recibe la hormona GnRH, procede a la liberación de otras hormonas clave en la menstruación: las FHS y LH.

Estas últimas son las responsables de que se dé la ovulación ya que gracias a ellas se desarrollan los folículos en el ovario y se producen los estrógenos y la progesterona.

El problema es que, con altos niveles de estrés, la liberación de la hormona GnrH se puede ver alterada.

Los signos alterados más habituales que pueden estar mostrando u cuadro de estrés son:

.1. Retraso: hay que recordar que el ciclo menstrual regular es de 28 a 30 días de duración promedio, con límites entre los 21 y 35 días, mientras que el flujo dura entre 3 a 7 días. Cuando el periodo llega después de ese rango de tiempo se le considera retraso.

2. Amenorrea: en casos muy extremos, muchas mujeres llegan a notar que su menstruación desaparece por completo en uno o más ciclos.

3. Variación en el flujo menstrual: la cantidad del flujo también puede cambiar por el efecto del estrés, ya sea que la cantidad de sangrado sea mayor o menor.

4. Sangrado intermenstrual: se le conoce al sangrado que aparece fuera del periodo de menstruación y normalmente es menos intenso y dura de dos a cuatro días como máximo.

El estrés crónico puede intensificar los síntomas del síndrome premenstrual, y esto puede traducirse en diversas molestias -de mayor o menor intensidad- desde el dolor de cabeza y mamas, por ejemplo, hasta el dolor abdominal, mayor irritación y sensibilidad emocional.

El uso de aceites esenciales por vía olfativa y/o tópica ha demostrado disminuir los niveles de cortisol y aumentar los niveles de serotonina y estrógeno en Mujeres durante su Fase Pre Menstrual, Climaterio y Menopausia, Gestación y Parto.

La evidencia muestra cambios perceptibles en marcadores salivales de estrés como el cortisol.

Los tratamientos van desde olfaciones individuales hasta masajes corporales, permitiendo realizar tratamientos en fases agudas y crónicas.

Dentro de los aceites esenciales con mayor evidencia se encuentran: Yuzu (Citus junus), Lavanda vera (Lavanda angustifolia), Bergamota (Citrus bergamia), Geranio (Pelargonium graveolens) y Rosa damascena (Rosa x damascena)

Ref: Women´s Health Aromatherapy. A clinical evidence – based guide for nurses, midwives doulas and therapist. Pam Conrad

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